Unir San Isidro y Fuentes de Invierno solo costaría 60.000 euros
Siguen contando milongas, intentando engañar a los esquiadores y a la opinión pública, pero la falta de acuerdo político entre la administración regional leonesa y la asturiana es el único freno para el desarrollo del esquí en el cantábrico.
Es mentira que se necesiten cuantiosas inversiones (bastarían 60.000 euros), sólo se precisa un acuerdo político para unir los dominios esquiables de San Isidro y Fuentes de Invierno bajo un mismo forfait al estilo de lo que se lleva haciendo en los últimos 30 años en Pirineos o Alpes. Un área esquiable de alrededor de 40 kilómetros de pistas resulta clave para atraer esquiadores de Galicia y Portugal que rentabilicen inversiones futuras de las que se beneficien los esquiadores asturianos y leoneses.
Un estudio de Atudem, la asociación española de estaciones de esquí, revela que de cada 10 euros que se gasta un esquiador, sólo dos se destinan al pago del abono para el uso de remontes. Las estaciones españolas más rentables Baqueira Beret y Grandvalira, y las que están en el camino de alcanzar esa rentabilidad (Formigal) han desarrollado, o lo están llevando a cabo, una infraestructura hotelera y hostelera, de tiendas de venta y alquiler de material, museos, instalaciones polideportivas, escuelas de esquí... capaz de captar la mayor parte de esos ocho euros que el esquiador se gasta en otros conceptos que no son el uso de los medios mecánicos.
Su principal argumento es fijar al usuario de semana con un atractivo de referencia (un gran dominio esquiable). Para las estaciones del cantábrico resulta complicado competir contra esas estaciones de referencia en el Pirineo, pero sí pueden llegar a competir con las de segundo nivel, con aquellas cuyo dominio esquiable se sitúa alrededor de los 40 kilómetros y con una gran ventaja respecto al emergente mercado gallego y portugués: el dominio asturleonés se sitúa mucho más cerca. A menudo, a menos de la mitad del camino por carretera respecto a Galicia y Portugal.
San Isidro y Fuentes pueden tomar el camino de la colaboración, el crecimiento y la modernización que hacen rentables sus instalaciones o el del empecinamiento en vivir por separado y la necedad que han caracterizado, por ejemplo, al eterno fracaso de unión física por remontes entre Astún y Candanchú, dejando a ambas estaciones en el furgón de cola de las estaciones españolas.
La presidenta de la Diputación leonesa, Isabel Carrasco, anunció días atrás de forma unilateral, un acuerdo con el Principado para unir Fuentes de Invierno y San Isidro bajo un mismo forfait, algo que ha desmentido el Principado. Lo que más sorprende es que ligue tal unión a una inversión de 12 millones de euros que contempla entre otras actuaciones la construcción de un telesilla bidireccional. Dando por hecho que todos los telesillas del mundo son bidireccionales y suponiendo que la presidenta se refiere con ese adjetivo a un único telesilla que trasporte esquiadores al límite de las dos estaciones desde las dos vertientes, habría que recordarle que sería derrochar millones de euros porque ya existe un telesilla que lleva esquiadores por la vertiente asturiana, y sólo se necesitaría un telecuerda para llevarlos desde la parte leonesa para superar un desnivel mínimo, y ese estudio ya está realizado, analizado y presupuestado por los técnicos de San Isidro y por los de Fuentes de Invierno: adecuación de la parte final de la diagonal e instalación de un telecuerda: 60.000 euros. O, simplemente, la recolocación del telesquí Riopinos II (300.000 euros).
Puede que muchos no lo sepan, es probable que algunos no lo recuerden, pero el actual dominio esquiable de Fuentes de Invierno se esquió siempre desde San Isidro. En la estación diseñada y construida en la época de Onofre Quintanilla, Fuentes de Invierno era un área de esquí fuera de pista al que se accedía desde el telesquí Riopinos II por los tubos del Toneo, hasta los telesquíes de Salencias y la Raya.
Riopinos II, como Peñanevares, fue desmontado hace más de una década porque la dirección de la estación leonesa entendió que el área fuera de pistas al que daban acceso ambos remontes generaba muchos accidentes y rescates complicados, requería muchos operarios, y por contra, añadían muy poca capacidad de transporte. Pero incluso desmontado Riopinos II, no pocos esquiadores siguieron disfrutando del fuera de pista de Fuentes Invierno trazando una diagonal entre la llegada del telesilla de Riopinos y la entrada al tubo del Toneo. Los últimos 50 metros de esa diagonal son ligeramente cuesta arriba. Por eso, para una conexión más cómoda bastaría con instalar un telecuerda, un remonte muy económico en instalación y mantenimiento, habitual en las conexiones de las estaciones de los Alpes o Andorra y que en España se puede ver en la llegada del Dossau, en Baqueira Beret.
Antes de la construcción de Fuentes de Invierno sólo cabía la posibilidad de descender desde Riopinos a Salencias. Ahora, los medios mecánicos de la estación allerana permiten hacerlo en sentido contrario, de Salencias o la Raya, hacia Riopinos.
Desde el final del telesquí de Salencias existe una ruta hacia La Urbanización de la Raya que, desde siempre, han utilizado y utilizan los vecinos. Ahora, esta ruta conecta con la pista verde que viene del Llano del Fito hacia el núcleo de la estación de Fuentes de Invierno. Desde ahí, dos telesillas -el desembragable Llano del Fito y el cuatriplaza de las Llombas- conducen de nuevo a la divisoria asturleonesa, donde se puede descender de nuevo hacia Fuentes o tomar la ladera sur hacia Riopinos, en San Isidro.
No son pocos los esquiadores que ya están esquiando indistintamente en los dos dominios. En algunos casos disfrutan del abono anual de las dos estaciones, que en el caso más caro -el de adulto sin ningún tipo de descuentos- es de 200 euros para Fuentes de Invierno y 280 San Isidro, un precio inferior a los más de 500 euros que cuesta el abono anual de estaciones como Candanchú o Astún con una superficie esquiable de algo más de 30 kilómetros, dimensiones similares a Fuentes (8.5 kilómetros) unido a San Isidro (24.4).
Cómo esquiar en las dos estaciones con un solo forfait de jornada
Para quien no tenga abono anual y quiera disfrutar de las dos estaciones existe una ruta Fuentes-San Isidro-Fuentes. Dejando el coche en el aparcamiento de Fuentes, se adquiere un forfait de medio día (mañana) que cuesta 10 ó 12 euros (temporada alta o baja). Después de esquiar toda la mañana en las pistas de Fuentes, se toma el telesilla de la Llomba y desde allí se desciende a Riopinos por la ladera sur (un descenso espectacular) para adquirir el forfait de medio día (tarde) de San Isidro (12 ó 14 euros) en la base del telesilla de Riopinos.
Después de esquiar en las pistas de San Isidro se puede regresar con una diagonal por Riopinos o hacer el descenso más largo del dominio (5.2 kilómetros) que va desde la llegada del telesilla de Requejines, Cebolledo y la pista que va paralela a la carretera hasta Salencias (el autobús gratuito es otra alternativa al último tramo). Desde la llegada del telesquí doble de Salencias se toma la ruta dirección noroeste que enlaza con la pista Llana del Fitu, de Fuentes, y de ahí, al aparcamiento.
Muchos kilómetros esquiables y 26 euros de forfait, cuatro más que el abono diario de San Isidro y probablemente el mismo precio del futuro abono conjunto de las dos estaciones. No hace falta esperar por el acuerdo entre políticos para disfrutar del dominio esquiable conjunto.

